(;

Seguidores

12 jul. 2012

A veces soñar no es suficiente, a veces necesitamos que alguien nos diga que podemos conseguir todo lo que nos proponemos y así dejar atrás el solitario camino que marcan los sueños nocturnos y los deseos personales. A veces las cosas no suceden como querríamos y nuestras manos son las únicas capaces de quitar de encima de nuestra espalda ese peso que nos aplasta y trata de oprimirnos contra el suelo. A veces necesitamos confiar un más en nosotros mismos, ser un poco narcisistas y dejar de pensar en los demás para centrarnos en la felicidad personal y absoluta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario